<p><em>Apenas Fractales</em> sitúa al lector delante de la doble dimensión del ser humano: por un lado una realidad compleja evolucionada y trascendente; pero también un resorte mínimo casi insignificante en el engranaje global de la sociedad. Andrés Voltanera Volta será quien se sirva de la tragedia del transbordador espacial <em>Hiperión</em> y de las vidas de sus tripulantes del default decretado por el Gobierno de España frente a una crisis económica y del amor imposible de Belén y Hernán -que se conocieron por una aplicación de citas- para mostrar que todos somos apenas fractales de una realidad superior y soberana; piezas de una importancia objetiva limitada pero imprescindibles en su ínfima especialidad para el funcionamiento completo del fractal superior.</p>