Algunos de estas narraciones son cuentos. Otras no: son narraciones simplemente. Todas pretenden algo aunque al lector le cueste encontrar ese algo. Arrancarle una carcajada sería su máximo placer. En alguna ocasión quizás hasta se dé una cierta mezcla de ambas cosas. Naturalmente no hace falta ser crítico literario para a la quinta línea darse cuenta. Unos son microrrelatos y otros más extensos. Para saberlo tampoco hace falta ser crítico.