Se dice que quien escribe no narra lo que realmente sucedió sino lo que pudiera haber sucedido. En realidad creo que cada escritor corrige el mundo en función de sus demonios y fantasmas. Este mi primer libro de cuentos se basa en realidades y en sueños. Algunos de los cuentos nacieron de hechos que escuché o viví en mi infancia o mi juventud y al igual que un contador de mercado árabe los transformé y los adorné para que salieran a la luz ante ti. Otros fruto de la imaginación saltaron del mundo de mis ensoñaciones y se infiltraron en el ordenador porque también ellos querían estar presentes. Cortázar comparaba el cuento con la fotografía y la novela con la película pero ni una fotografía ni una película tienen sentido sin alguien que luego se detiene a mirarlas. Mi intención no es otra que la de entretener y lograr completar el ciclo con tu intervención ya que espero que alguno de los finales los pongas tú.