El estudio del cambio climático ha destacado la necesidad de mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero especialmente en industrias como la cementera y hormigonera responsable del 7% de las emisiones totales generadas por el ser humano. La búsqueda de alternativas sostenibles ha llevado a explorar la biomineralización y el uso de microorganismos no patógenos como agentes biorestauradores en estructuras de hormigón. Este proceso en el que los microorganismos sintetizan minerales se clasifica en mineralización inducida controlada e influenciada biológicamente. Un enfoque multidisciplinario es crucial para superar los desafíos y avanzar en la conservación sostenible.