En mis últimos análisis que he podido hacer y en conversaciones diarias que sostengo con Yajaira mi esposa me he sentido fuertemente motivado a poder compartir un desafío y es llevarle a usted como lector a revisar nuestras CONVICCIONES y también que a través de ellas podemos influenciar a las personas que nos rodean sean los compañeros de trabajo o nuestros familiares que no han recibido a Cristo como Señor y Salvador de sus vidas o tal vez a nuestros vecinos o a las personas con quienes nos relacionamos de una manera u otra.