Una historia real no ficticia escrita por un agente Comunista infiltrado en las altas esferas de la Iglesia Católica para destruirla durante el Concilio Vaticano II en los 1960s. Fue la misma estrategia que ha utilizado el Marxismo durante más de tres generaciones para introducirse en la prensa las Universidades y las empresas Norteamericanas y desbaratar desde dentro a los Estados Unidos.