El Vicario Apostólico de Montevideo Mons. Jacinto Vera de mentalidad conservadora filojesuita y ultramontana debe enfrentarse con un movimiento liberal masónico en pleno desarrollo. Aunque sufra el destierro sale victorioso inaugurando la división de la sociedad uruguaya entre católicos y liberales. Se enfrenta también con el nuncio apostólico Mons. Marino Marini y a pesar de su actitud terca y recalcitrante logra cantar victoria y será nombrado primer obispo de Montevideo.