Analizar la conciencia poética desde un punto de vista estético es una tarea revolucionariamente autocrítica. El poeta - a decir de su santo oficio reverberante y epigenéticamente proverbial - intuye por simple predestino que la poesía lo aleja potencialmente de su realidad pero eso sí con el fin único de ascenderlo a un nivel de misticismo sagrado a través de sus letras. La conciencia poética puede asumirse en tres niveles: 1) la conciencia del self del poeta. Es decir la conciencia por la cual se nace poeta se es poeta y se escribe se sufre y se actúa como poeta 2) la conciencia espiritual del poeta y 3) la poética trascendental del poeta donde el ser discurre sobre su función poética su autocrítica y ya trasciende a la misma poesía porque la musa y el lirismo inespacial y atemporal del poeta lo ha absorbido...