A nadie debería extrañar que la escritura se haya convertido en algo tan practicado como nunca antes. Y yo como ente poseedor de tan elevado privilegio y como amante de la literatura vía insustituible para conocer y conocernos para expresarnos con pleno amor y absoluta libertad siento un indescriptible regocijo al saberme capaz de expresar en versos mi fe mi vida mi esperanza. De ahí el título de esta colección de poemas que ahora tienes contigo apreciado amigo lector. Del orden y la lógica no me han venido ganas de echar mano para clasificar y organizar el contenido del presente volumen. Tal solo procuro perpetuar mis peculiares ocurrencias poéticas mediante el uso del más liberal de los quehaceres de nuestra especie: la escritura. Comprendo que a partir del preciso instante en que te adentres en la lectura del contenido aquí plasmado te conviertes en una suerte de juez. Serás en cierto modo mi defensor o mi verdugo. Es tu derecho. Solo espero de ti justicia. Que te deleites.