<p>La decisi&oacute;n de escribir este libro fue impulsada por una doble compulsi&oacute;n que me llev&oacute; en dos direcciones. El proceso de trabajo en el que trabaj&eacute; para crear un entorno en el que las mujeres estaban siendo secuestradas me hizo darme cuenta de que necesitaba examinar qu&eacute; estaba mal con las mujeres en nuestra sociedad y qu&eacute; est&aacute;bamos haciendo mal para crear lo que todos estaban haciendo bien. Inicialmente quise analizar la psicolog&iacute;a de ambos sexos desde una interpretaci&oacute;n emp&aacute;tica y desde una perspectiva psicol&oacute;gica. Esta experiencia me ayud&oacute; a obtener una comprensi&oacute;n m&aacute;s profunda de las ra&iacute;ces de los problemas que enfrentan las mujeres hoy en d&iacute;a. Adem&aacute;s he adquirido una mejor comprensi&oacute;n del papel que pueden desempe&ntilde;ar los hombres en determinadas situaciones al abordar estos problemas brind&aacute;ndoles apoyo y mediaci&oacute;n.</p><p>Creo que los hombres y las mujeres est&aacute;n inextricablemente unidos y enredados para siempre en una pelea y ninguno puede sobrevivir solo sin el otro. Durante los primeros asentamientos humanos el prop&oacute;sito de este libro fue examinar el papel jugado por las mujeres en la historia temprana de los asentamientos humanos. Fue para explicar c&oacute;mo fueron retratados durante ese tiempo y explorar c&oacute;mo fueron privados del derecho a la igualdad de derechos. Por eso he resaltado la importancia de la mujer su fuerza emocional su papel en la sociedad y c&oacute;mo hacen una valiosa contribuci&oacute;n a la sociedad en general. Por estas razones he subrayado la importancia de la mujer en la sociedad. Las mujeres hacen una contribuci&oacute;n significativa a nuestro medio ambiente. Si nos negamos a reconocer esa contribuci&oacute;n en nosotros mismos no podremos presenciar el progreso que exigimos en nuestra sociedad al ritmo que deseamos.</p>