Siguiendo una estela que tiene precursores como Kluge (El hueco que lleva el diablo) y Cabrera Infante (Vista del amanecer en el trópico) Informe sobre el estrecho de la Florida II de Abel Arcos es un territorio donde lo mismo la viñeta que el relato la novela que los cuentos de becas se dan cita no tanto para conformar un cuerpo único sino para construir un puching ball donde a la vez lo cotidiano lo irreal y lo paródico convivan. Reunión que más que una breve y extrema historia de la isla ―llena de obreros coprófilos o gente con nombres imposibles― levanta un Afuera un extenso donde el imaginario es jodedera más reapropiación más escritura. (Carlos A. Aguilera)