Los poemas de Gladys Montolío acarician las palabras buscando sellos nuevos que van arando en lo rústico y dejan un surco profundo difícil de ignorar. El poema en Montolío es canción es vereda para el transeúnte es chispa en el champán es fuego en el silencio y sobretodo es amor perenne que sobrevive al pecado de olvidar al pecado de un alma retorcida que solo se entrega al egoísmo infame de amarse a sí mismo. GISELA VIVES/ ESCRITORA COLOMBIANA