José María Arguedas a través de sus cartas.


Delivery Options
Please enter pincode to check delivery time.
*COD & Shipping Charges may apply on certain items.
Review final details at checkout.

LOOKING TO PLACE A BULK ORDER?CLICK HERE

About The Book

<p>El libro que nos ocupa hoy es pionero en tanto estudia el corpus integro de las cartas de Arguedas deteniéndose en dos temas apasionantes: la conciencia del oficio de un autor enamorado de su patria plural y las manifestaciones de la pulsión que late como el motor de su obra y a la vez detona sus cúspides; el afecto. </p><p>Núñez Murillo parte de la premisa que de algún modo el epistolario de Arguedas forma parte de su corpus literario no solo por su frecuente vuelo poético su intensidad emotiva y el potente núcleo semántico de la niñez que comparten sino porque en él Arguedas construye su propia imagen a la vez que describe su mundo.</p><p>Estos dos temas esenciales en sus cartas nos evocan la sabia sentencia de Ortega y Gasset Yo soy yo y mi circunstancia y constituyen el meollo del libro que nos ocupa. El primero es fascinante pues revela a Arguedas en busca de un espejo que le devuelva su rostro. Y ese espejo no es otro que su epistolario. Las imágenes se suceden convertidas en autorretratos que va develando Núñez Murillo. Y se inauguran con lo que hoy reconocemos como el pilar de su escritura: su imagen como wakcha o huérfano andino forastero y desposeído de bienes y de afectos que recorre toda su obra desde Los Ríos Profundos y El sueño del pongo hasta El zorro de arriba y el zorro de abajo. El niño rechazado por su madrastra cuenta como convierte su dolor en un amor inmenso por los indios a los que nombra en quechua como runas. Y recuerda que dormia en la cocina en la falda de Doña Cayetana y contemplaba a los trabajadores de la hacienda Felipe Maywa y Víctor Pusa como a una especie de árboles misteriosamente protectores. Estos autorretratos de Arguedas culminan en su mesiánica personificación de la nación para emplear la atinada frase de nuestra autora. Y lo sitúan como heredero de la tradición de autores que fueron proclamados como bardos nacionales desde Dante y Cervantes hasta Goethe Walter Scott y Walt Whitman. El pensamiento fronterizo de Arguedas (la frase es de Walter Mignolo) propone una nueva versión de la noción de otredad al llamar barbarie al maltrato recibido por su madrastra y las crueldades violentas de su hermanastro. Desde tiempos coloniales dicha palabra se empleó para nombrar a los indígenas de América pero en su epistolario Arguedas la resignifica para calificar el abuso sufrido por estos en manos de los hacendados blancos. Al hacerlo se identifica como andino.</p>
Piracy-free
Piracy-free
Assured Quality
Assured Quality
Secure Transactions
Secure Transactions
Fast Delivery
Fast Delivery
Sustainably Printed
Sustainably Printed
downArrow

Details