Las virtudes más apreciadas en todos los tiempos son: la prudencia la valentía la justicia la templanza el amor y la espiritualidad. Practiquemos todas estas virtudes y tratemos de ser prudentes fuertes justos y amorosos para obtener la templanza y desarrollar el espíritu y la fe. Los cambios sociales se producen cuando un sector de la sociedad no puede desarrollarse li-bremente y crecer cuando el medio ambiente está viciado y estancado. El amor de Dios es lo único que permanece para siempre porque todo lo demás en este mundo tarde o temprano se desvanece.