La formulación y resolución de problemas se asume para cada nueva situación problemática y propicia organizaciones inteligentes abiertas al aprendizaje de todos sus integrantes con capacidad de experimentar para el logro de sus objetivos educacionales y claridad de metas. Permite encarar y resolver sistemáticamente problemas; generar nuevas aproximaciones y experimentaciones; aprender a partir de la propia experiencia y a su vez de cuestionarla. Vista desde otra perspectiva esta metodología es una instancia para la generación de nuevas culturas de trabajo en las organizaciones educativas.