El objetivo principal de todo aprendiz de lenguas extranjeras es poder adquirir la mejor capacidad comunicativa posible en la lengua que aprende y poder hablar con fluidez e interactuar rápidamente ajustándose a diferentes situaciones de la vida cotidiana de los hablantes. Cuando logra realizar estos objetivos llega al nivel que le permite expresar su pensamiento con más espontaneidad libertad e incluso creatividad. En todas las lenguas del mundo los seres humanos utilizan a diario en los actos de comunicación cadenas lingüísticas denominadas unidades fraseológicas. Éstas son combinaciones de palabras cuyo significado no se deduce necesariamente al significado de los componentes por separado; se caracterizan por su fijación institucionalizada y en numerosos casos por su complejidad.