La guerra cognitiva es un concepto emergente que se refiere a las operaciones destinadas a influir en la percepción creencias actitudes y comportamientos de las personas y colectivos. Cuyo objetivo es atacar explotar degradar o incluso destruir cómo alguien construye su propia realidad su autoconfianza mental su confianza en los procesos y los enfoques necesarios para el funcionamiento eficiente de grupos sociedades o incluso naciones. A diferencia de las guerras convencionales que se centran en la confrontación militar y el uso de la fuerza física la guerra cognitiva se centra en la manipulación de la información y la narrativa para alcanzar objetivos estratégicos. En el contexto contemporáneo la guerra cognitiva se ha vuelto especialmente relevante debido a la proliferación de las plataformas digitales y redes sociales que facilitan la difusión de información desinformación y propaganda a gran escala. Los métodos de la guerra cognitiva incluyen la desinformación la creación de narrativas engañosas el uso de bots y trolls en redes sociales y la explotación de vulnerabilidades psicológicas en las audiencias.