Las instituciones mexicanas están como siempre urgidas de recursos para ampliar sus programas y cobertura de servicios y para obtenerlos deben respetar las reglas básicas para lograrlo:. Que quienes las integren estén verdaderamente comprometidos con ellas y dispuestos a aportar tiempo y dinero para su operación.Que los servicios que presten sean claros y respondan a una necesidad sentida por la comunidad.Que los estatutos que normen su gobierno interior sean claros y garanticen la integridad de sus principios.