<p>Barcelona 1940 respiraba miedo y control. Bajo su sombra Arnau Codina un simple encuadernador decidió resistir. Su taller clandestino se volvió refugio para libros prohibidos el oxígeno de una ciudad ahogada por la censura franquista. Afrontaron traiciones dolorosas y una persecución constante. Pero descubrieron que la resistencia verdadera vive en la memoria colectiva en versos murmurados a oscuras. Esas ideas nunca podrán silenciarse. El minúsculo libro del anillo materializó su promesa: la libertad intangible tiene un valor incalculable.</p>