<p>Su nombre en Angola era Luis Fernando. Vivía en familia en su pueblo tenía una vida armoniosa y feliz. <br>Un domingo soleado Luiz Fernando va con su padre en busca de un tronco para construir un tonel y están rodeados de gente blanca. Los dos son colocados violentamente en un barco de esclavos junto con otros de su gente y nunca más ver a los suyos. <br>El destino era una tierra lejana llamada Brasil y allí comienza un<br>nueva trayectoria para el negrito Miguel nombre que recibió al llegar a<br>tierras brasileñas por la abuela Joana una amable y vieja esclava que lo apoya iniciando un aprendizaje de dolor y sufrimiento que se transforma en luz en la espiritualidad superior.</p>