En este libro Los cuarenta días de ayuno de una mujer Comparto con ustedes mis experiencias personales con Dios. Quizás similares a las de otros pero yo quiero compartir las mías. Es una experiencia sobrenatural fue maravilloso e inolvidable. Cuando tus fuerzas no pueden contra las asechanzas del enemigo y sientes que se te viene encima como un tigre rabioso entonces; clamo y el Señor responde. Cuando tienes una llaga y te atormenta la picazón se agotan los recursos y no hay manera. Es cuando Dios interviene por ti y en minutos quedas completamente sano. ¡Gloria a Dios! Esto es maravilloso grandioso y no se paga con nadie porque Jesús ya lo pagó en la cruz del calvario.