Con esta novela el autor da un paso firme literariamente hablando al ofrecer una pieza armónica en su estructura deliciosa en la lectura y exquisitamente desbordante de humor. Donde la opresión y el recelo la estupidez y el oportunismo de algunos de sus protagonistas trazan el marco de un pueblo sometido a los dictámenes del Comandante un hombre que es el Máximo Líder de una nación y al mismo tiempo su propio y mayor enemigo. Como la realidad cubana está vigente la forma en que Geller desarrolla las distintas fábulas va más allá de la ficción para desdoblar una realidad apabullante. Por: Luis Paz.