Cuando muere un niño el mundo puede ser un lugar abrumador- lleno de preguntas y emociones. A menudo muchas de ellas no se expresan verbalmente. Estas páginas ofrecen a las familias un marco de referencia para tener conversaciones difíciles cuando las palabras fallan. Este libro puede validar las experiencias y los sentimientos de los niños y a la vez ayudar a ellos y a sus familias a superar el duelo.