<p><em><strong>Un delirio detectivesco que te va a hacer reír (y sospechar hasta de tu gato)</strong></em></p><p>¡Che moranguito este libro es una<strong> bomba de humor y misterio</strong> con sabor a dulce de leche! Si te gustan las historias donde los bebés son expertos en caos los gatos maúllan en clave secreta y <strong>las detectivecitas tienen más estilo que una vidriera de Once</strong> <em>Cucuruchópolis</em> es tu viaje.</p><p>Mónica Mandarina es <strong>esa mina que todas querríamos ser</strong>: audaz con rulos eléctricos y una libreta donde anota desde desde pistas yoguricidas hasta teorías sobre <em>aliens</em> cuna-chorros. Los personajes son un <em>dream team</em> de locura: desde doña Batata que <strong>ve yetis en cada esquina</strong> hasta Rufián el gato que seguro sabe más de lo que confiesa (y solo pide atún a cambio).</p><p>El libro mezcla <strong>enredos chistes rioplatenses y una trama que te hace seguir las pistas como si fueran migas de medialuna</strong>. Eso sí: no esperes un final predecible. Acá los culpables tienen patines los fantasmas son <em>fake</em> pero divertidísimos y cada capítulo es una <em>selfie</em> al estilo <em>Whaaaaat???</em> que te deja con ganas de más.</p><p>Ideal para <em>fans</em> del humor absurdo los misterios con olor a pañal recién cambiado y esos libros que leés en una sentada (aunque sea para ver si tu gato también sabe morse). ¡Una obra maestra del caos en escarpines de bebé!</p><p><br> </p>