Este poemario es un registro de la ausencia un documento de la pérdida y la memoria. Nunca se me quitará el dolor de tu sangre es ante todo una cartografía emocional que traza los contornos de lo que fue y ya no es del amor que se vuelve ruina y del tiempo que en su inercia arrastra consigo todos los rastros de lo vivido.En estos textos la ciudad es tanto refugio como amenaza; Madrid aparece como un espectro omnipresente un lugar que acoge y expulsa un teatro donde se inscriben las huellas de un duelo silencioso. Aquí las calles no son meros escenarios sino actores de la historia personal del poeta: Lavapiés Usera la Gran Vía los bares donde se construyeron rituales compartidos y las casas donde se desmoronó la intimidad.La escritura se convierte en un intento de fijar lo efímero de capturar la inestabilidad de la memoria en fragmentos de verso y prosa. El poemario está atravesado por referencias a la cultura contemporánea la literatura aceleracionista la política y la teoría crítica pero siempre desde un punto de vista íntimo casi confesional. En su tejido textual se encuentran citas de Mark Fisher Nick Land Franco Bifo Berardi o Armen Avanessian no como meros adornos conceptuales sino como espejos de una subjetividad desgarrada por el tiempo y la alienación.Pero Nunca se me quitará el dolor de tu sangre no es solo un duelo por una relación perdida. También es una exploración del colapso social del desgaste psíquico bajo el capitalismo tardío del vaciamiento del presente y la nostalgia como resistencia. La hiperstición el determinismo tecnológico y la lógica de la aceleración atraviesan estos textos en los que la ruptura amorosa se inscribe en el marco más amplio de una época en crisis de un mundo que parece condenado a repetir su propia decadencia.Este libro no busca respuestas ni resoluciones. Es un documento de tránsito un testimonio del amor la pérdida y la supervivencia en un presente que como el poeta lucha por no desvanecerse.