El hockey sobre césped es un deporte de equipo considerado como intermitente de alta intensidad dónde los cambios de velocidad y actividad del jugador son constantes. Debido a la alta demanda metabólica que requiere el entrenamiento y la competición la alimentación debe de ser adecuada dada su relación directa con el rendimiento. El alto nivel de gasto de energía junto con la pérdida de líquidos y las lesiones requiere estrategias de nutrición e hidratación para optimizar el rendimiento. Las variables que se midieron fueron frecuencia de alimentos consumidos diariamente; número de comidas diarias; modificación de la alimentación los días previos de la competencia y durante la misma; hidratación; entrenamiento; signos y síntomas de agotamiento físico tras la actividad física; consumo de tabaco y alcohol; y descanso previo a la competencia.