Esta obra es una denuncia de un hombre negro quien queriendo servir a los hombres a través de la vocación en la Iglesia fue discriminado acosado y linchado simplemente por el hecho de ser diferente. Le enseñaron acerca de un Dios tolerante pero una vez que empezó a conocer la realidad del mundo se distanció de las maldades que se justifican en el nombre de la religión. Frente a las amenazas chantajes y intentos de cosificación no se dejó intimidar y quiere denunciar la violencia social de manera poética. En otros términos es una condena al racismo religioso. ¿Se puede predicar en el nombre de un Dios universal-cristiano y cometer el racismo dentro de la Iglesia católica? ¿Cuándo las viejas estructuras discriminatorias llegarán a su limite para dignificar al hombre negro y a todos aquellos que son vistos como el otro? El dolor vivido estoicamente es lo que se confiesa en esta obra. ¡Denunciar la maldad es construir una mejor sociedad!