Luis Fernández en esta obra habla de la tendencia que tenemos las personas al autoengaño. En el capítulo sobre poesía aunque se declara aprendiz de dicho género denuncia la mentira en el amor al hablar del desamor que nace en el egoísmo y en la dificultad para comprometerse por cambiar el tener por el ser. A su vez se afana en mandarnos un mensaje positivo sobre el amor limpio y verdadero que hemos de perseguir. Sobre las cartas de amor-desamor en su mayoría son experiencias vividas por el autor demostrando así la sabiduría por él acumulada en las relaciones interpersonales a lo largo de los años. El contenido político de algunas de esas cartas podemos considerar que nace en el sentir humanista del autor. El aspecto filosófico se expresa a través de frases cortas en forma de sentencias o críticas denunciando todo lo que este valiente autor considera que es socialmente injustificable.