El otoño llega frío abrazando el cuerpo y dejando en el alma un vacío con una loca sensación de no haber podido vivir las fantasías que se van gestando desde que se empieza a crecer y a tener la capacidad de pensamiento y cuando allí se amalgaman los pensamientos con los sentimientos; juntándose a ellos las pasiones y el deseo.Se sueña siempre con un hombre perfecto en todo el contexto de la palabra; ese hombre cálido buen amante por momentos lujurioso con la libido a flor de piel pero también romántico y discreto.La autora Gisela Guillén sumerge sus letras en las fantasías de una mujer madura esa mujer que en medio de la soledad y sus años se niega a perder ante la vida esos deseos y fantasías que son tabú ante la sociedad; entregándonos un derroche de sensualidades puras enmarcadas en intensos poemas que nos llevan a soñar e imaginar todo aquello que produce placer carnal y al final le da paz al alma.Sensuales poemas que excitan el cuerpo y la imaginación convirtiéndose cada verso en una llama ardiente que incentiva los deseos del lector e induciéndolo a querer explorar más su sexualidad. Yamila Valenzuela