<p>Lía dejó atrás los pasillos del colegio pero no a Simón. Aunque algo en ella gritaba que debía soltarse eligió quedarse. Por amor. O por miedo. O por costumbre.</p><p>Ya en la universidad con el sueño de ser maestra dibujado en sus cuadernos Lía empieza a descubrirse a sí misma... y a notar cuánto se perdió por aferrarse a alguien que la apagaba.</p><p>Entre clases nuevas amistades y un corazón cada vez más cansado Lía deberá enfrentarse a una verdad que evitó por años: a veces amar también significa dejar ir.</p>