El respeto de los ciudadanos de un país a su Constitución y Leyes Tributarias cumpliendo fiel y voluntariamente con ellas tendrán como respuesta la satisfacción de las necesidades colectivas; el crecimiento económico y el desarrollo económico político y social. El pueblo soberano vigilará y aprobará el manejo que el estado haga de las contribuciones con la satisfacción de las necesidades colectivas en beneficio de la colectividad con la satisfacción general que concluya en una vida social ordenada y feliz.