Hasta ahora la figura de Auguste Morisot era poco menos que un enigma histórico: sólo se sabía de él lo poco que se mencionaba en la obra de Jean Chaffanjon El Orinoco y el Caura. Las circunstancias de esta polémica expedición que durante muchos años pretendió ser la que llegó a descubrir las fuentes del Orinoco junto con la elusiva personalidad del pintor ignorado por su compañero dieron como resultado que sólo recientemente llegara al gran público su Diario de viaje y la obra gráfica de este artista Lyonés ambos impregnados de gran sensibilidad y amor por el gran río y su entorno. La expedición produjo un cambio radical en su espíritu permaneciendo en una suerte de autoexilio entregado a pintar y enseñar inspirado en su experiencia tropical hasta el final de sus días. Presentamos aquí su biografía ilustrada para un mejor conocimiento de este enigmático artista que amó al Orinoco.