Debemos comprender que somos ante todo un ser espiritual. Tenemos un alma y tanto el alma como el espíritu residen en los trajes terrestres que llamamos cuerpo. El propósito principal de su alma es traducir a su cuerpo lo que su espíritu está percibiendo y ayudarle a relacionarse con el mundo tridimensional en el que vivimos. En Colosenses 3 se nos instruye a vivir desde nuestro espíritu en oposición a vivir desde nuestro ámbito del alma.Vivir desde nuestro espíritu es la forma en que el Cielo nos diseñó para vivir con nuestro espíritu en primer lugar. Habiendo vivido la mayor parte de nuestras vidas con nuestra alma fuera de su posición correcta el paradigma de vivir desde nuestro espíritu primero espíritu al frente abre posibilidades asombrosas y nos permite cumplir nuestro destino vivir en paz y en comunión con el Padre el Hijo y el Espíritu Santo. ¡Acompáñenos en la asombrosa aventura de Vivir desde el Espíritu!